domingo, 18 de noviembre de 2012

Desvaríos


¿Cómo brillarán tus ojos?
Decidme, misterio mío.
¿Cómo vibraré a tu beso?
Cual joven, yo no te olvido.

Soy viejo avasallado
Peatón del pensamiento.
Y esos ojos que no fijo,
De reojo, el desaliento.

Decidme, anhelada mirada,
Que los míos no son azules,
Que sus labios son más carnosos,
Y los míos saben a hule.

Que su nombre posee firma,
Probada con la razón,
Que quiere de corazón,
Y deliro en mi demencia…

¿Qué hallo en ti, que no vi en otra?
Que aceleras mi latido.
¿Será un pecado desearte?
Aún dejado en un suspiro.

¡Decidme qué tienen ojos?
Mirados, cuando no miro;
Tan negros como la noche,
Besados y no los miro…

¿Qué gracia intuyo en tus manos?
¿Tus labios? que no son míos.
Besados en raro ensueño,
Soñados en desvaríos.

¡Decidme!

¿Qué habrá en tus besos?
Los besos que no son míos,
Amados en otros brazos,
Tan lejos como los míos.

¿Habré pecado en besarte?

¡Qué lejos!

Ya no son míos…


A.T.             Nov. 18, 2012  (La Esperanza)

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